Mensaje
por Aglaca » Domingo 20 de Septiembre de 2026, 14:11
Bueno hombre, ahora una hora de gimnasio al día es responsable de que la gente no tenga la cabeza en arreglar el país, si es que... Esa hora en el gimnasio ayuda a tener gente más motivada, con más energía, desarrollando valores como la disciplina personal y la ética de trabajo que son transferibles de forma positiva a todos los ámbitos de la vida y, en definitiva, ayuda a crear mejores ciudadanos con más energía, autoestima y voluntad de controlar su vida personal y política.
Lo siento, pero el argumento de la gordofobia me parece absurdo. Nadie ha hablado de que hay que estigmatizar a la peña por estar gorda. Pero hay que dejar las cosas claras. El tabaquismo lo causa el tabaco, y la obesidad la comida de mierda. Tener un poco más o menos de pipa no te cambia el estado de salud de forma particularmente relevante, y eso es por lo general lo que consigues zumbándote una buena carne con papas, pescado, paella, una tortilla, etc. Hasta una buena pizza, o un plato de pasta te los mandas sin problema, entran perfectamente en dietas saludables. El zumbarte comidas ultraprocedas y creadas específicamente para saturar el paladar aunque no te aporten casi ningún valor nutricional, eso crea obesidad. Ese tipo de comida es adictiva de la hostia. Todo el mundo que ha querido perder peso y se ha plantado delante del menú del Dominos, sin hambre, pensando que no quiere comer eso, que no quiere pedirse la pizza porque le va a hacer mal y termina pidiéndosela... ¿qué es eso sino la conducta de un adicto? Yo me puse gordo en su día, estaba en unos 105 kilos cuando en los últimos tiempos me he movido alrededor de 80 y con algunos kilos de masa muscular que no tenía de aquella. Lo que pasaba es que trabajaba en un ciber sentado todo el día, mandándome las chocolatinas y refrescos de la tienda en cantidades ingentes. Luego no tenía muchas perras, pero a la hora de comer en casa sabía hacerme buenos platos de pasta, carne, pescado, etc. Las latas de atún no son un producto de lujo. Tampoco la sección de congelados está frecuentada por los ultraricos. La pobreza como razón solo sirve si la ligamos con la ignorancia de lo que son hábitos de vida saludables y alimentos de calidad. Pero siendo pobre puedes comer comidas saludables y agradables al paladar. Comer mierda es lo que te mata. Y lo siento, pero tampoco me compro la excusa de la falta de tiempo, sobre todo para los padres. Muchos aquí hemos tenido padres que curraban como cabrones y se las arreglaban para cocinarnos buenas comidas, no serían Arguiñano, pero eran comidas decentes y saludables, no nos tiraban un McDonalds para ahorrarse tiempo, que nos quedásemos contentos y de paso ir enganchándonos a esas mierdas.
No hay que estigmatizar ningún tipo de cuerpo, que cada uno coma lo que le plazca y sea como libremente quiera ser en su vida. Pero está en manos de todos evitar ser obesos, el problema de quien no quiere serlo y termina ahí igualmente, a menudo es de la ignorancia, de no saber qué comidas hacen daño y cuales no. Así te pegas una cesta de la compra llena de pechugas de pollo y verduras y con ellas te zumbas dos litros de Coca Cola al día. Ese es un problema. Pero también lo es el que haya gente en youtube zumbándose comilonas infames y diciéndole a gente con sobrepeso que quiere estar sana que pueden pesar 50 kilos por encima de la media y estar igual de sanos que una persona de peso razonable.
Hay una industria de la alimentación que trabaja en crear productos adictivos. Si se está haciendo ese punto, estoy de acuerdo al 100%. Si el punto es que no está en tu mano controlar tu propio peso y hay que ayudar a que la gente lo acepte, lo siento, pero no. No pienso aceptar ir por ahí diciendo que una persona obesa tiene que aceptarlo y con ello aceptar una menor calidad de vida y seguramente morir 20 o 30 años antes de lo debido si esa persona quiere evitarlo. Insisto, el que quiera que haga con su cuerpo lo que quiera y yo acepto y hasta aplaudo esa decisión de empoderarse y llevar su vida por la vía que le dé la gana, pero no mintamos a la peña diciéndole que eso es saludable. Démosle a todo el mundo información veraz para que decidan libremente por qué camino quieren ir y el mejor modo de ir por ese camino. Y no digamos que la obesidad no está en su mano controlarla porque, salvo unos pocos casos, claro que lo está y la verdadera tragedia es fomentar que esas personas se conviertan en víctimas de un falso destino en vez de darles la información y las herramientas para que sean ellos quienes tomen las riendas de ese destino.