Entiendo y comparto la frustración, pero con la información que tenemos, no se puede contestar esta pregunta.
Bajo el paraguas de la pubalgia hay muchos problemas diferentes. No es igual si la pubalgia se relaciona con problemas de los aductores, que si se vincula más a la pared abdominal, si hay problemas de la sínfisis púbica, de la zona inguinal... o no digamos ya una combinación de varias. Justo por esto, a veces es muy complicado hacer un diagnóstico 100% claro que guíe la operación. Por eso es frecuente que los problemas persistan después de intervenir. Y esto ya sin meternos en que no existe una única operación para la pubalgia. Es decir, no sólo es operar o no, sino también operar qué y operar cómo. De ahí que las pubalgias sean tan temidas por los futbolistas, por ese extra de incertidumbre que la mayoría de lesiones no tiene, más allá de la previsión de tiempo de recuperación que se pueda hacer.
Claro, ahora que hemos visto que el tratamiento conservador (que a menudo es suficiente) no consigue solventar el problema, es tentador creer que para esto era mejor pasar por quirófano. Pero no podemos perder de vista que, de haber tomado ese camino, hay posibilidades considerables de que estuviésemos en la misma situación. De hecho, si a final de temporada decidieron no operar, aun teniendo las semanas de verano para recuperar, lo más lógico me parece que estemos en un caso con varias de las complejidades que antes mencionaba. Por supuesto, es pura especulación; pero saber que sufre pubalgia no es realmente mucho más que si simplemente nos dijesen "está lesionado".