Yo soy de fichar poco este año, pero potente:
Delantero y mediocentro tienen que ser importantísimos. Creo que tenemos un gran equipo para un recién ascendido y nos veo en posición parecida a la del Dépor de Arsenio cuando fichan a Bebeto y a Mauro en la 92/93 cuando saltamos de la promoción de descenso a la tercera plaza. Teníamos la tercera defensa menos goleada, pero de ahí cracks eran Djukic y, en menor medida, Nando. Ribera, Albístegui y López Rekarte eran buenos jugadores. En la media Fran, Aldana y Mauro, y arriba Bebeto y Claudio.
Tirando de optimista, obviamente, y con falta de experiencia, creo que Bil puede ser nuestro Claudio, Yeremay y Mella pueden ser los Fran y Aldana de hoy, y Altimira, Ximo y Noubi pueden ser nuestros buenos defensas, quizá Noubi pueda ser incluso nuestro Djukic ascendido desde Segunda, pero es mucho esperar. Si tenemos esto en cuenta, entonces evidentemente, solo necesitaríamos fichar a Bebeto, Mauro Silva, Djukic y Nando para ir para arriba
Dicha esta gilipollez, con emoji y todo, lo cierto es que me la creo un poco. Y si Noubi termina por ser nuestro nuevo Djukic, lo que nos faltaría en lugar de al crack de la defensa sería el Voro que le acompañe. Angeliño en el sitio de Nando, Domingos Duarte como nuestro Voro veterano mientras se consolidan los jóvenes, y solo resta lo más obvio, encontrar a los nuevos Bebeto y Mauro de Hacendado. Iríamos cortos de fondo de armario, sí, pero tendríamos a Ximo, Barcia, Loureiro, Quagliatta, Villares, Noé, Luismi, Zaka y una de las mejores generaciones de todos los tiempos en el Fabril. Y tenemos que seguir confiando en el Fabril. Villares, Yeremay y Mella nos subieron de Primera RFEF a Segunda, Barcia se consolidó ahí, y Noé y Bil fueron contribuciones clave para subir de Segunda a Primera. Sí, es una categoría más dura, pero el Fabril ha subido categorías con el primer equipo para mantenerse a dos de distancia. Samu, Manu Ferreiro, Pablo, Estévez, Héctor, Guerrero, Rios, Kevin, Rubén... sabemos que nunca llegan todos, es imposible, pero si confiamos en ellos, estoy convencido de que varios llegarán y nos darán un nuevo salto de calidad como lleva varios años haciendo el Fabril. Por eso, no les cerremos la puerta con candado. Hagamos que tengan que abrirla, pero cuando lo hagan, dejémosles sitio para que puedan aportar lo que no podemos pagar si viene de fuera.