- es verdad señor Paco, que insultó a su mujer y a todos sus muertos cuando le cayó el aceite hirviendo por la espalda?
- no su señoria!! Yo le dije amablemente a mi señora, que le estaba cayendo el aceite por mi espalda y que estaba sintiendo una sensación muy desagradable...
Recordé el chiste este por el tema de medirse al insultar a alguien. Yo soy incapaz, si me muerdo la lengua, según que momento, muero envenenado