Alguno quizás os acordaréis de este mensaje mío de hace 3 años que cito arriba. Lo traigo de nuevo para actualizarlo con una nueva información que he encontrado recientemente y que le da un giro todavía más divertido y demencial a toda esta historia, porque resulta que el propio lore que nos tragamos todos en su día (yo el primero) era el mayor troleo involuntario de la historia de la prensa digital.
Todo el relato sobre que el tipo se llamaba Gunther Ackerman, que era leñador, que le dio un puñetazo a un árbol partiéndole la pierna a su jefe y que ahora es un respetable profesor de Biología en Berlín es una parodia de cabo a rabo. La historia la publicó originalmente en 2015 una web satírica irlandesa llamada Waterford Whispers News, que es literalmente el equivalente a El Mundo Today. Se sacaron de la manga una supuesta entrevista exclusiva donde soltaban perlas como que ya no hacen drogas como las de antes o que había derribado una conífera a base de nudillos, tomándole el pelo a todo internet.
La magia vino después, cuando varios portales de música electrónica empezaron a citar la parodia como si fuera real y finalmente la edición en español de Gizmodo se la comió con patatas en 2019. El redactor de Gizmodo mezcló los datos reales del juicio con la entrevista satírica irlandesa y publicó un artículo completito dando por bueno que un reputado investigador universitario tumbaba árboles puestos de speed, desatando una oleada de réplicas en Reddit, redes sociales y foros de toda España.
La parte cruda y real de la historia es que el cámara, Matthias Fritsch, sí acabó arruinado tras ser condenado en 2013 por los tribunales alemanes a pagar más de veintitrés mil euros por vulnerar el derecho a la propia imagen, obligándole a censurar el vídeo original y llevándolo a la quiebra. La justicia alemana protegió tanto la privacidad del protagonista que su verdadera identidad nunca se reveló oficialmente, por lo que a día de hoy sigue siendo un auténtico misterio quién es o a qué se dedica en realidad.
Aun así, que toda su biografía sea una trola monumental inventada por una web cómica y viralizada por periodistas despistados hace que la leyenda sea todavía más grandiosa. Para internet y para la posteridad, el hombre del vídeo siempre será un Ackerman con calcetines desparejados capaz de partir un tronco de un puñetazo, y la realidad difícilmente va a superar semejante obra maestra del troleo involuntario.
